Leyendo la Biblia juntos

Al concluir esta porción de Crónicas y de nuestro árbol genealógico espiritual, el énfasis vuelve al Templo y a quienes servían en él. De hecho, este capítulo 9 nos lleva al plan de redención y a nuestro legado humano. 

Comenzamos con un claro esbozo a la referencia de "todo Israel". Entonces, el enfoque se desplaza a Jerusalén y a la gente que vivía allí. Muchos de los ciudadanos en la ciudad y en las colinas circundantes eran personas que trabajaban en el gobierno o en el templo, quienes por cierto inicialmente estaban estrechamente unidos.

En Jerusalén se encontraban aquellos que supuestamente tenían que ser ejemplo a los demás. Allí vivían sacerdotes, Levitas y porteros, todos llevando responsabilidades que nos hacen recordar la necesidad que tenemos en la actualidad, de personalmente rendir cuentas a la obra de Dios. Ellos estaban comprometidos en mantener el ministerio del Templo santo y en orden, administrando con cuidado todos los recursos, tanto los relacionados a la tesorería, como al mobiliario. Además, eran responsables de asegurar que la adoración con todos sus elementos de sacrificios y expresiones musicales, estaba lista en todo momento.

Estos que trabajaban en el templo, sabían que el plan de redención era un factor clave en la vida del santuario cada día, por lo que eran muy cuidadosos al ejercer su ministerio en esta obra sagrada. ¿Será que nosotros también nos preocupamos en nuestra vida cotidiana, mientras otros observan nuestra respuesta al plan de redención de Dios? 



Christopher Beason

Centro de Medios Network7